Taller con profesores y equipos del Colegio de San Gregorio de La Salle

Una experiencia de encuentro, vocación y autocuidado

En el Colegio San Gregorio de La Salle se llevó a cabo una actividad dirigida a sus profesores y equipos de trabajo, desarrollada en dos sesiones, que buscó generar un espacio de encuentro, reflexión y conexión con el sentido de la labor que realizan cotidianamente.

La primera sesión tuvo como propósito reflexionar acerca de la propia vocación y favorecer una reconexión con aquello que motiva a cada persona a pertenecer y seguir siendo parte de la comunidad del Colegio de La Salle. Para ello, se desarrolló una metodología participativa y experiencial, incorporando también el autocuidado como un elemento fundamental para el bienestar de quienes acompañan y forman a otros.

La jornada incluyó además un momento de relajación y un espacio de compartir fraterno a modo de un Picnic entre los distintos equipos y trabajadores del colegio. Esta instancia permitió hacer una pausa, encontrarse desde un lugar más cercano y reconocer el trabajo, el compromiso y la energía desplegada durante el primer semestre. De esta manera, antes de iniciar las vacaciones, se generó una experiencia enriquecedora que permitió cerrar este período valorando el camino recorrido y reconociendo la importancia de cuidarse también como equipo.

Los desafíos de la Educación hoy: comprender, vincular y formar personas

La segunda sesión estuvo centrada en los desafíos que implica trabajar actualmente con niños, niñas y jóvenes, reconociendo que las nuevas generaciones viven realidades, experiencias y necesidades diferentes a las de otros momentos.

A través de un espacio de reflexión y análisis, se buscó aproximarse a la realidad de la infancia y adolescencia en Chile y, especialmente, a las experiencias de los propios estudiantes con los que trabajan cotidianamente los docentes del colegio. El propósito fue favorecer una mirada más comprensiva y empática hacia sus contextos, necesidades y formas de relacionarse con el mundo.

Desde esta perspectiva, se invitó a los participantes a mirar a sus estudiantes no solo desde las conductas que presentan o desde las dificultades que pueden surgir en el aula, sino también desde la comprensión de las historias y realidades que hay detrás de cada niño, niña o joven. Una mirada que permita acercarse con mayor empatía, cariño y compasión, entendiendo que el vínculo constituye una herramienta fundamental para acompañar y educar.